Oído Tipos, usos y tapones para los oídos más efectivos
Espuma, silicona, con filtro o a medida: qué tapones para los oídos elegir para dormir, nadar, ir a un concierto o trabajar con ruido, y cómo ponértelos bien.
El oído no tiene «párpados»: no podemos cerrarlo. Por eso, en situaciones de ruido intenso o para descansar, los tapones son una herramienta sencilla y muy eficaz. Pero no todos sirven para lo mismo.
Por qué protegerse del ruido
Las células ciliadas del oído interno, las que convierten el sonido en señales para el cerebro, no se regeneran. Una exposición prolongada a ruidos fuertes —conciertos, maquinaria, auriculares a todo volumen— puede dañarlas de forma permanente y provocar pérdida auditiva o acúfenos (pitidos).
Tipos de tapones
Espuma
Los clásicos: se comprimen, se introducen en el oído y se expanden. Ofrecen una atenuación muy alta, son baratos y cómodos. Ideales para dormir o para entornos muy ruidosos. Son de un solo uso o de pocos usos.
Silicona o cera moldeable
Se adaptan a la entrada del oído sin introducirse en el conducto. Sellan muy bien frente al agua, por eso son los preferidos para nadar. Atenúan algo menos el ruido que los de espuma.
Con filtro (para música y eventos)
Reducen el volumen de forma uniforme, sin distorsionar el sonido. Puedes seguir disfrutando de un concierto o una boda, pero a un volumen seguro. Muy útiles también para músicos.
Para viajar en avión
Llevan un filtro que regula los cambios de presión durante el despegue y el aterrizaje, y reducen las molestias en el oído.
A medida
Se fabrican a partir de un molde de tu oído, por lo que encajan perfectamente y son muy cómodos durante horas. Pueden incorporar filtros según el uso (descanso, natación, trabajo, música) y duran años.
¿Qué significa el número SNR?
El SNR indica, de forma aproximada, cuántos decibelios reduce el tapón. Cuanto más alto, más aísla. Pero más no siempre es mejor: para un concierto quieres oír la música, no anularla.
Cómo ponerse bien los tapones de espuma
- Con las manos limpias, enrolla el tapón entre los dedos hasta dejarlo fino.
- Con la otra mano, tira de la oreja hacia arriba y hacia atrás para enderezar el conducto.
- Introduce el tapón y sujétalo unos segundos mientras se expande.
Si queda a medio salir, no está aislando bien.
Higiene
- Lávalos o sustitúyelos según las indicaciones del fabricante.
- No los compartas.
- Si notas dolor, picor o supuración, deja de usarlos y consulta.
¿No sabes cuál elegir?
Pregúntanos. En nuestro centro auditivo de Barajas te asesoramos sobre la protección más adecuada para ti y, si notas pitidos o que oyes peor, te hacemos una revisión auditiva.